Imagina tu vida como una expedición y cada meta como una estación o un tesoro por descubrir. Este mapa convierte tus ideas en paradas concretas para tu viaje.
Toma una hoja de papel y dibuja un mapa imaginario. Incluye montañas, banderas o estrellas para señalar tus metas. Dibuja tres paradas conectadas por un camino que representen tu propio trayecto.
En el corto plazo, escribe acciones que ya realizas o puedes iniciar hoy, como mejorar una habilidad, terminar un curso o ampliar tu red de contactos.
Para el mediano plazo (2–3 años) , anota metas que mantendrán tu avance, como iniciar una carrera, conseguir un empleo alineado con tu vocación o emprender un proyecto pequeño.
En el largo plazo (5–10 años), sueña en grande y visualiza la vida que deseas: dónde trabajas, qué impacto generas y qué sueños ves cumplidos.”
Cada paso que dibujes hoy es una promesa contigo mismo. Plasmar tus sueños en papel los hace más reales y alcanzables.